Circulaba en mi auto cerca del cruce entre Reforma Lomas y Periférico cuando algo atrajo mi atención.
La leyenda en una manta negra con letras blancas. Decía: "Se busca gente honesta".
Al principio me dio risa, pensé que era una broma, inocente o sarcástica; después reflexioné incrédulo ante la convocatoria y me acerqué más para anotar la dirección de internet en donde podría investigar lo que había detrás de esta campaña.
Llegué a mi casa en la noche, entré a mi Facebook y me fijé que un amigo se había integrado al grupo "Se busca gente honesta". Mi curiosidad no resistió, entré a la página web para ver de qué se trataba.
La convocatoria
Es un llamado a los habitantes de la delegación Miguel Hidalgo para participar en un foro del Partido Acción Nacional, con la finalidad de integrar las ideas, inquietudes y necesidades de la gente, a sus planes de gobierno; así como elegir al nuevo líder.
La gente que no asiste a los llamados queda fuera y no tiene control sobre el funcionamiento del organismo al que pertenece. Es igual de culpable el que se abstiene de participar, que quien abusa de la ausencia de los demás para servirse.
Pero, ¿será cierto que sean honestos quienes declaran serlo? Creo que la honestidad debe ser discreta y que las personas que sólo pretenden demostrar su transparencia, algo tienen que ocultar. ¿Cuántas veces el traidor tiene que repetirte que confíes en él?
¿La honestidad es vocacional, o un valor que se aprende en la familia? La gente honesta tiene un perfil de comportamiento, busca siempre la verdad de las cosas y la justicia en sus actos; sostiene la mirada y baja el rostro humildemente cuando reconoce sus errores.
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