El misterio más grande es la vida misma, nuestra existencia en este planeta, encontrarle sentido a lo que quizá, no lo tiene.
¿Qué haces para llenar de significado cada día? Construir el camino es buscar la manera de hacerlo placentero y creer que se puede llegar a un lugar utópico, inexistente. Esta búsqueda es la verdad inalcanzable porque se oculta una vez que la descubres; lo contrario a transitarlo sólo por no dejar de caminar y detenerse únicamente a descansar.
Durante la jornada solemos hacer cosas que nos aburren porque son parte de la rutina pero sabemos que son necesarias para conseguir otras pero es lamentable es cuando la cotidianeidad se convierte en tedio y basamos nuestras acciones en la costumbre. Si esto sucede, estamos justificando inconscientemente nuestra falta de iniciativa.
Tal vez, un estudiante asiste sin interés a la universidad para justificar la colegiatura que pagan sus padres porque no tiene otra forma de sostener su dependencia. El padre es posible que trabaje de cajero en un banco aunque en el fondo haya querido ser futbolista pero el miedo al fracaso lo limitó a cumplir con un empleo para asegurarse económicamente aunque le aburra su cargo. La esposa se pudo haber casado joven sin estar enamorada porque le urgía salirse de su casa pero no se atrevía a vivir sola. Así hay muchos ejemplos de vidas “útiles” pero frustradas por la comodidad.
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